Artes plásticas y arquitectura
Una de las salas del Museo Chillida-Chillida Leku, en el Caserio Zabalaga. EFE
Las artes plásticas españolas consolidaron su prestigio internacional a partir de la década de los 80, unos años en los que nuestros creadores se conectaron definitivamente con el mundo. Hoy en Bilbao se eleva un Museo Guggenheim, construido por el canadiense Frank Gehry, y en Valencia se erige orgullosa una Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Junto a ellos, el llamado "Paseo del Arte" de Madrid, compuesto por los museos del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza, supone uno de los destinos favoritos para los amantes del Arte, quienes también descubren enclaves de referencia ineludible en los Museos Picasso de Barcelona y Málaga, el Museo Chillida-Leku, la Casa Museo Dalí de Cadaqués o el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona.
La tradición de la pintura española tiene nombres propios en la Historia del Arte. Las obras maestras del Greco en el Renacimiento fueron un punto de partida que alcanzó su punto culminante en El Barroco con los cuadros de Zurbarán, Velázquez, Ribera o Murillo. Goya, figura universal del siglo XIX, representa con toda actualidad al genio visionario capaz de plasmar para la posteridad muchos de los horrores que hoy en día continúan asolando nuestro mundo; Picasso, otro hombre adelantado a su tiempo, tras cuya estela se han desarrollado muchas generaciones posteriores: o Miró o Dalí, con sus particulares escuelas.
Esta tradición continúa vigente en las obras de artistas contemporáneos como Antoni Tàpies, Rafael Canogar, Antonio Saura o Antonio López, entre otros, y en los nuevos formatos y formas de expresión que emplean los jóvenes artistas multidisciplinares, desde Miquel Barceló a Daniel Canogar, Carmen Calvo, Santiago Sierra, Antoní Muntadas, Marina Núñez y muchos más.
La escultura española también recibe merecidos elogios gracias al trabajo de artistas como Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Susana Solano, Eva Lootz, Cristina Iglesias, Elena del Rivero, Francisco Leiro, Pello Irazu, Blanca Muñoz, Jaume Plensa, Sergio Prego, Javier Pérez, la joven Naia del Castillo o Nacho Criado, reconocido con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2009.
Del mismo modo, la fotografía artística comparte esta saludable situación con sus nombres propios: Darío Villalba, Cristina García Rodero, Chema Madoz, Pablo Pérez-Mínguez, Manuel Vilariño, Alberto García-Alix, Joan Fontcuberta, María Bleda y José María Rosa, Bárbara Allende (Ouka Lele) o Gervasio Sánchez, premiado recientemente con el Nacional de Fotografía.
Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y otras ciudades albergan galerías muy activas, mientras que Arco (Feria Iinternacional de Arte Contemporáneo de Madrid) muestra cada año la producción de los artistas nacionales y de toda la vanguardia internacional.
Hoy la rica y poliédrica proyección creativa de las artes plásticas españolas se define a través de una actitud creativa decididamente abierta y sin complejos, así como en el empleo de mil lenguajes, técnicas y tendencias, como reflejo de una sociedad asomada al mañana. Una actitud compartida por la creación arquitectónica.
Patrimonio arquitectónico
Los diseños de los arquitectos españoles forman parte del paisaje de grandes urbes, gracias al trabajo de creadores como Santiago Calatrava, Rafael Moneo, César Manrique, Juan Navarro Baldeweg o Antonio Lamela. También destacan las creaciones de Alejandro Zaera, Alberto Campo Baeza, Ignacio Vicens, Ábalos-Herreros, Tuñón-Mansilla, Cruz-Ortiz o Nieto-Sobejano.
Los últimos galardonados con el Premio Nacional de Arquitectura son Carlos Ferrater, Oriol Bohigas, Matilde Ucelay, Antonio Fernández Alba, Miguel Fisac o el mencionado Calatrava.
Por la relevancia artística de muchas de las estructuras arquitectónicas de España, incluyendo zonas enteras de ciudades, han sido designadas Patrimonio de la Humanidad, caso de los centros históricos de Segovia, Granada, Córdoba, Ávila, Salamanca, Santiago de Compostela, etc; el país posee el segundo puesto en número de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, superado solamente por Italia, y el primero en número de Ciudades Patrimonio de la Humanidad: Todelo, Alcalá de Henares, Sevilla, Cáceres, Cuenca, Úbeda...
